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Prótesis personalizadas mediante impresión 3D

Una jirafa con un cuello de volantes, unos zapatos, o una figura de Batman son sólo algunos de los elementos extraños que se han exhibido en el 3D Printshow de Londres, una feria que demuestra que cuando la alta tecnología nos da la capacidad de hacer cosas increíbles, muchos lo usan para hacer baratijas.

Pero navegando por un mar de esperpentos, se encontraba una de las aplicaciones más interesantes que todavía está por desarrollarse.

Prótesis personalizadas mediante impresión 3D

En un primer momento, parece un artículo de broma, una mesa llena de narices y orejas de goma, en una gran variedad de tonos disponibles. También hay mitades de una cara y hasta ojos.

Aunque originalmente se adquiere una impresora 3D para fabricar prototipos de forma rápida de un producto de oficina, la Universidad de Sheffield se ha preguntado si sería posible imprimir algo parecido a tejidos blandos.

El resultado, después de varios años de investigación colaborativa entre la Universidad y Wellcome Trust, es la primera serie de prótesis 3D impresas.

Las prótesis maxilofaciales convencionales son muy costosas y laboriosas. Hay que tomar una impresión del área de trauma, pasarlo a un molde de yeso y luego tallarlo y darle la forma deseada en cera. El coste total de este proceso artesanal es de entre 1.500 y 3.000 euros.

Pero con la tecnología de modelado digital, el proceso es mucho más rápido, más barato y más preciso.

En el proceso, la cara del paciente se escena en 3D, evitando la necesidad de una impresión a veces invasiva y dolorosa, creando así un modelo digital de la nueva pieza protésica, personalizada.

Se puede hacer millones de diseños diferentes de narices y oídos. Si a alguien le gusta la nariz de una persona, se la pueden hacer igual.

Las piezas impresas en 3D son a color con polvo de almidón, formando una prótesis ligera que luego es impregnada de silicona de grado médico para proporcionarle flexibilidad.

El costo de una primera prótesis en 3D es aproximadamente el mismo que hacerla con el proceso tradicional, pero una vez que el modelo digital se ha hecho, las sucesivas partes sucesivas se pueden producir por unos 150 euros.

Aunque las prótesis tienden a desgastarse y degradarse después de la exposición al agua, el sol y el tiempo, las prótesis 3D permiten hacer una nueva sobre un nuevo tono de piel, o tras un desgaste.

El mercado para el cual se desarrolló este proyecto es el campo de la medicina, donde las prótesis escasean. La principal barrera en la actualidad es el coste prohibitivo de la tecnología de exploración 3D, pero cada vez los precios bajan más, y se puede comprar una impresora 3D a bajo costo, por eso, las prótesis personalizadas podrían ser pronto una realidad.